Del escritor y filósofo francés Roger Pol-Droit. He extractado unas sentencias concretas, que he adaptado, para mi gusto. "Si deducimos que la vida no consiste en buscar la verdad, la cual no existe ó nos resulta inaccesible, paseándonos de una doctrina a otra interminablemente, como cuando visitamos parajes remotos, ó probamos recetas exóticas. Si concluimos que el conocimiento nos hace cometer tantos ó más errores como la ignorancia. Si comprendemos que no se trata de tiempo, capacidad ó cantidad de datos. Y concluimos que la única salida es renunciar a esa ambición de conocer la verdad, y experimentar la alegría que esa renuncia produce, porque jamás lo sabremos todo, ya que mientras más aumenta nuestro conocimiento, más aumenta nuestra ignorancia. Ya lo decía Sócrates : Sólo sé que no sé nada. Por tanto quien sabe poco también ignora poco, y, supongo que sufre menos. Aunque todo en su justa medida.
6 de agosto de 2015
16 de julio de 2015
La cosecha.
Utilizemos este símil para compararlo con la vida. Según ésto, el trabajo que hayas puesto en arar la tierra, para luego sembrar, para luego regar y abonar y quitar la maleza y un largo etcétera, te supondrá una buena cosecha. Sin embargo, ésto, siempre no es así. Depende del mal tiempo, ó las plagas, ó las sequías, podrás tener una buena ó una mala cosecha. En el mejor de los casos, que no se te presente ningún imprevisto, habrás currado como un burro para tener, digamos, una buena cosecha de papas, que te permitirá alimentarte y vender el excedente para vivir mejor. En el peor de los casos, que pierdas toda la cosecha, por cualquier motivo, "y haberlos hailos", habrás currado para nada. Es probable que en este último caso, hayas hecho algo mal, ó seguramente, muchas cosas mal, para que no tengas ni para alimentarte, y, en muy contadas ocasiones, por digamos "mala suerte en la vida", habiendo hecho las cosas medianamente bien, todo se va al garate. Esto sigo sin enterderlo, pero, como he comentado al principio del blog, con ejemplos, hay gente que pasa por ésto.
En una escala del 1 al 5, creo que mi cosecha es un 3. Pero influyen muchos factores. Desde luego, el ayudar a los demás, para recibir luego ayuda, sólo en un 25%. Las plagas y el mal tiempo, a Dios gracias, si es que está ahí, no me han afectado demasiado. El trabajo, sin estar bien hecho, creo que rondaría entorno al aprobado por los pelos, y, poco más...
Podría decir, y, de hecho lo digo, que me quiten lo bailao, pero, por algún motivo que desconozco, no me termina de convencer, y, sinceramente, volver a plantar otra siembra como cuando terminas tus estudios y vas a comerte el mundo, desde luego, ya no creo que vuelva a hacerla.
Lástima, lo que sé ahora y hubiese puesto en práctica entonces, ó no, pero, claro está, cada cual que atienda su siembra. Sólo un consejo más. En el transcurso de la vida, hay un boomerang, todo lo que hagamos, sea bueno ó malo... Algún día volverá.
15 de junio de 2015
Ya que estamos en crisis existencial.
Sin volverme hoy muy filosófico, voy a citar íntegramente algo que ha publicado mi amigo Jose Luis Mota, y, que, con su permiso voy a plasmar a continuación : "Citaba en mi libro de bolsillo “Crisis de Madurez” a Guardini, que escribía en su libro “las Edades de la vida”, que la crisis de los 40, que desde el punto de vista psicológico puede estar producida por la desilusión con uno mismo, el cansancio o el desengaño, y que “la única salida digna de la crisis de los 40 estaría en: aceptar las propias limitaciones, y el papel concreto que a cada uno les ha asignado la vida; saber que las cosas grandes se consiguen atendiendo bien lo ordinario, lo cotidiano; asumir las obligaciones propias de la amistad, el amor y la profesión elegida; y dar a la vida el sí que procede de la seriedad y de la fidelidad. Con todo ello se consigue lo que solemos llamar una persona de carácter; y las personas que lo logran son en las que confían los demás y la sociedad”.
23 de abril de 2015
¿Seguimos aquí?
El título de esta entrada se debe a un pensamiento que tuve la otra noche ,cuando me fui a dormir y no pude. No sé si todavía extraño mi antigua vivienda, pero me cuesta dormirme en la nueva, a pesar de estar cansado.
Sin embargo, pensé que a lo mejor el espíritu de los antiguos dueños que ya fallecieron me rondaban por encima de la cama ó yo que sé...
El caso es que me planteé el hecho de que ya estuviese muerto y no lo supiera. Todos los días la misma rutina, apenas invariable por algún que otro sobresalto que muchas veces lo provocamos nosotros mismos.
Tropezamos con la misma gente, a la hora indicada, las actividades habituales, la visita a los abuelos, etc.
¿Como sabemos que no estamos muertos? Y si lo estamos, ¿Cómo lo sabemos? El hecho de que nadie haya venido del más allá a decirnos lo bien que se está ó no, me plantea esta serie de preguntas, a las que aún sigo sin poder dar respuestas.
30 de diciembre de 2014
Igualdad de sexos.
Como tengo dos hijas, así deseo que sea, pero en realidad, y sin querer que me tachen de machista, he podido comprobar como la igualdad de sexos, en realidad no está siendo así, en favor de la mujer. Aunque en realidad oímos por la televisión y otros medios sobre el maltrato a la mujer, muchas realidades son del tipo :
"Me he tenido que marchar de casa porque sino es que mato a mi mujer, y, ahora tengo que vivir debajo de un puente".
Es curioso como desde Adán y Eva, donde ésta última tentó a Adán a comer de la manzana prohibida, cuando ya lo tenían todo, la mujer se ha visto sometida al yugo del hombre hasta hace pocos años.
Tal es así que, cuando la Virgen María le dijo al Angel, que ella era la esclava del señor y que se hiciese en ella según su palabra, la mujer se limitaba a ser poco más ó menos esoo con su señor, y ésto amigo, lo pude comprobar por mí mismo hace 30 años, cuando contaba yo con 15, donde veía como mi abuelo no sometía a sus antojos a mi abuela, por lo inteligente que ésta resultó ser, pero que no se le ocurría contradecirle, y, aunque quizás este sistema no era el más correcto, había un orden preestablecido que funcionaba, cosa que hoy no veo por ningún lado.
Lo que veo actualmente es que los padres de familia son las madres de familia, porque, en las familias que no son monoparentales, porque el padre se ha quitado de en medio, los padres, en teoría, tienen los mismos derechos, pero, la realidad, es que los padres masculinos pierden esa idiosincracia para pasar a ser uno más, que, además, han perdido su estrella de sheriff, por la de un vulga ayudante.
Las familias tradicionales de toda la vida, padre, madre e hijos, han pasado a ser un grupo familiar sin un norte bien definido.
A mí particularmente me quema el esófago cada vez que reprendo a alguna de mis hijas por algún capricho ó mimo que la madre va enseguida a defenderle con alguna excusa tonta, y cómo tú, para no discutir miras para otro lado, y, vez en el reflejo del espejo del salón, la risilla malévola de ese hijo que viene a decir:
"Vaya parece que papá no manda mucho con mamá delante y como a ella puedo vacilarla sin problemas, creo que ésto pinta a República Bananera..."
...De todo corazón, me gustaría equivocarme en el pronóstico, pero, me temo, que somos una especie en extinción, de las que somos quedaremos algunos zánganos para poder continuar con la fase reproductiva antes de ser devorados, y eso mientras no se encuentren otros sustitutos para este menester.
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