Al final no me he leído este libro. Tengo varios artículos sobre varios libros de este autor, que, lejos de querer ser ofensivo, ya empieza a ser algo pretencioso con sus "investigaciones". No dejo de estar de acuerdo con mucho de lo que dice, ya desarrollado por otros, pero que sabe vender bien. Perdón, transmitir de forma correcta. Pero lo dicho, ya me aburre. Ahora nos habla del neurotransmisor de Dios, la anandamina, que yo creo que ni siquiera Dios conoce, pero que supuestamente ahí está, para que una vez toquemos fondo nos reflotemos completamente blindados...
En fín, sí voy a extractar, algo que está muy de moda y que yo mismo trato de practicar y no consigo. La atención al presente en todo momento. Según él la falta de anandamina (pero yo no pondría ese sustantivo)nos impide vivir el momento presente porque nos resulta un lugar incómodo del que hemos de huir compulsivamente hacia el futuro ó pasado... De ahí esa permanente sensación de urgencia para adelantarnos a la siguiente meta ó tarea, perdiéndonos el único lugar donde realmente existimos. Aquí y ahora. Si nos paramos tendríamos que enfrentarnos al malestar que llevamos dentro. Así es mejor estar siempre en otra parte, lejos de nosotros...
Bueno, si este extracto te ha gustado, te recomiendo que continúes con su lectura, pero mi consejo es que sustituyas su molécula por algo más tangible ó que puedas reconocer que te falta...
Aprovecho para agradecerle que recomendase escuchar a Anthony de Mello (tiene vídeos en youtube) y aunque actúa como un gurú más, vale la pena... Una de sus frases que viene a colasión :
Estás tan ansioso por llegar que ni siquiera sabes hacia dónde vas...