24 de noviembre de 2021

El libro de la serenidad. Ramiro A.Calle.

En este libro que forma parte de una trilogía, el autor nos cuenta que el pensamiento se ha desarrollado de tal modo y sin control, que usurpa el lugar de la realidad y la persona piensa pero no vive.

Lo resumo (y añado cositas) en tres apartados (asímismo resumidos): 

El Ego:

De la mente oscurecida sólo pueden brotar desdicha y malestar, propio y ajeno.

Nada pesa tanto como las ideas insanas, trastos inútiles de la trastienda de la mente.

Tanto dudo, que no actúo; tanto pienso, que no procedo.

Debemos entrenar la mente diariamente para desligarnos de experiencias pasadas. 

La aceptación consciente es una clave para el sosiego y empieza por la aceptación de lo que uno es, aceptando, por ejemplo, a los demás sin exigencias ni expectativas.

Las personas conflictivas lo son consigo mismas y con los demás. Si cambiasen el enfoque deseando ó aceptando lo que rechazan, la cosa cambiaría radicalmente.

La crítica a los demás es la crítica a nosotros mismos. Si destacas lo peor de los otros, es porque sólo ves lo peor de tí mismo. 

Utiliza siempre un vocabulario cuerdo, preciso y amable. Te ayudas a tí mismo y a los demás.

Los cuatro tipo de relaciones:

1.-El aislacionista: Sólo se abren en apariencia. Viven aislados.

2.-El manipulador: Con la excusa de querer ayudar, someten a los demás.

3.-El dócil: Actúan desde el sometimiento. Necesitan luz ajena para gravitar, duplicando así su prisión. La propia y la del que rinden pleitesía.

4.-El genuino: Es cooperante, libre, entrega sin dependencias, comunica, es sosegado y tolerante.


Aunque muchas veces tengamos que cambiar nuestras actitudes, porque dondequiera que vayamos habrá personas intolerantes y agresivas,  debemos verlas como ejemplo de aquello en lo que nosotros nunca deberíamos incurrir, tomándolos como "maestros en ese sentido".

El planeta está plagado de líderes ciegos que conducen a otros ciegos a despeñarse. Cada uno debe apelar a su propio intelecto y ver en esos conductores a  personas que sólo tratan de afirma su ego y explotar a todo el que se le ponga delante.


La Felicidad:

Cuantos más deseos tengas, mayor tu sufrimiento. Cuantos más deseos abandones, mayor tu gozo.

En la medida en que limpiamos nuestra mente, contribuímos a la felicidad de los otros. Con sosiego, generosidad, claridad de mente... Y así en nuestra representación existencial habremos dañado lo menos posible a los demás, y, por ende, a nosotros mismos.

El autoconocimiento se realiza mediante la observación a nosotros mismos y la autovigilancia, no lo encontrarás ni en los libros ni en las conferencias...


El mundo está sobrado de idiotas a los que les tiene sin cuidado la dicha de los demás. Actúan como si ellos sólo poblaran el planeta. Desacreditan y denigran a los demás... Pero, al final, son su propio castigo; ¿Qué otro castigo peor puede haber?


Para que te quede claro: Cuando nos damos cuenta de que no sólo los demás pueden estar en lo cierto, sino que muchas veces nos equivocamos al creernos en poder de la razón, serás sabio.


La Meditación:

A mayor apego, más sufrimiento; a mayor odio, más dolor. Con la meditación modificamos los modelos de conducta mental que generaban desdicha y abrimos la senda a la Felicidad. 

Cuando consigas deleite en aquietar la mente, con certeza habrás ganado la batalla de la liberación.

Cuando debas ocuparte de algo, activa tu mente para que se ocupe de ello. Cuando hay algo de qué preocuparse, desactiva tu mente para que no se preocupe de ello. ¿Es simple, verdad?

Práctica:

Atención a la respiración : Al inhalar te saturas de sosiego y al exhalar liberas cualquier sensación de desasosiego.

Atención a las sensaciones : Trata de cortar el pensamiento en su raíz, aún cuando surja otro, y así, sucesivamente, impidiendo que el pensamiento fluya en la mente.


Y RECUERDA : TÚ ERES TU MAYOR MAESTRO. EL ÚNICO QUE PUEDE LLEVARTE A LA META Y EL ÚNICO QUE TE ACOGERÁ AL FINAL DEL CAMINO. BÚSCALO,  ENCUÉNTRALO Y CONFÍA EN ÉL. NO MALGASTES TU TIEMPO CON REMORDIMIENTOS. TUS ERRORES DEBEN SERVIRTE DE ENSEÑANZA Y NO LOS REPITAS.






16 de mayo de 2021

Miedo a la felicidad.

Primero que nada, decir que este artículo lo publico hoy, pero es de Junio de 2.020.

A falta de un título más sugerente, llamaremos así a este artículo del libro "La trampa de la Felicidad" de Russ Harris. 

Trata sobre los sentimientos (buenos y malos) que creamos a través de los pensamientos.
Nos remite al inicio de la humanidad, hace 100.000 años, donde la necesidad del hombre pasaba por sobrevivir el día a día. Superar las inclemencias de la naturaleza, de sus depredadores... 
Había que sobrevivir para poder comer, beber, dormir a cubierto y tener sexo para continuar con la especie, y su momentito de placer, claro.
Este instinto de supervivencia se ha desarrollado tanto, durante tantos años que actualmente no podamos controlarlo como quisiéramos, para evitar hacernos daño mental, que actualmente alcanza cotas muy altas entre la población mundial.
Hace 70 años, la preocupación de mis abuelos, y cubiertas todas las necesidades anteriores, eran estar a bien con Dios para alcanzar la gloria eterna. Trabajaban en la tierra desde que salía el sol hasta que se ponía, y sólo dos sábados al año iban a bailar y pasarlo bien. 
En la actualidad, muchas de nuestras preocupaciones pasan por quitar la caca de paloma que ha caído en el parabrisas justo tres minutos después de haber sacado el coche del tren de lavado.
Me refiero en líneas generales, claro está. Por supuesto, hay gente con muchos problemas, pero no son del tipo "sobrevivir a las fauces de un león que anda suelto por las calles".
Tenemos todo a golpe de un toque de dedo sobre el móvil (para pedir comida a domicilio, ó para saber que tiempo hace dentro de una hora...) Otro click sobre el mando de la TV para saber si saco una peli del videoclub online ó me veo un documental de la 2.
Ahí, creo, radica el verdadero problema. No tenemos problemas, los creamos.
No podemos evitar muchas cosas, como que nuestros seres queridos mueran tras 90 años sobre la faz de la Tierra.
Si no tenemos algún problema, nos lo inventamos, y soltamos la imaginación a pasear.


Conclusiones:

1.-Los pensamientos negativos (que no hay posibilidad "humana" de evitarlos), pensarlos cantando, como para descojonarnos de ellos.
2.-Intentar evitar esos pensamientos negativos nos traen más pensamientos negativos. Esto es así.




14 de mayo de 2021

Tropezar con la felicidad. De Daniel Gilbert.

"Artículo de Abril de 2019".

Este libro es una mezcla de filosofía de vida y psicología aplicada al plano existencial.

Es muy interesante, pero algo engorroso, porque introduce muchos ejemplos estadísticos para confirmar sus teorías, pero que  no tengo claro si está contrastado ó no. 
De cualquier forma, el autor nos mete en todo momento un ejemplo cómico, que a mí particularmente, me ha sacado varias sonrisas, porque a todos nos ha pasado alguna vez algo similar a lo que nos cuenta.
Desde mi punto de vista, estamos todos conectados de alguna forma, en la forma de ser y proceder en muchos aspectos de la vida cotidiana.
Si tuviese que destacar algunas frases del libro, porque resumir en pocas palabras lo que nos vamos a encontrar en este libro, desde ahora lo digo, es imposible, destacaría lo siguiente :


Si el pasado es una pared con agujeros, el futuro es un agujero sin paredes.

Tomamos decisiones sobre con quién nos casamos, dónde trabajar, cuando reproducirnos o dónde ir a vivir tras la jubilación, y basamos esas decisiones, en gran medida, en nuestras creencias sobre qué se sentirá si ocurriera ésto, pero no aquello.





26 de julio de 2020

Siete consejos de Mónica Esgueva. Y cómo identificar al Ego.


He asistido a un webinar de la autora de referencia, y, como siempre, me ha parecido interesante lo que nos ha dicho, sobre como pasar del Ego a la excelencia ó armonía, luchando contra nuestras debilidades, obsesiones y traumas pasados y presentes.

Insiste en que somo seres espirituales interconectados con los demás seres humanos, debemos no identificarnos con nada material, puesto que no somos nuestros títulos, ni nuestros bienes...
Independientemente de que al finalizar nos invitara a 8 semanas de mindfulness, previo pago, por supuesto, de una cuota, algo significativa, creo que simplemente es cuestión de práctica hacer frente a las distracciones que nos vendrán una y otra vez al hacer dichas meditaciones.
Paso a  desglosar los siguientes puntos que nos pueden ayudar en nuestro día a día.
1.- No juzgar.
2.- Paciencia: Ver a nuestros "enemigos" como maestros, y, aprender como no ser.
3.- Mente de principiante: O sea, mente fresca.
4.- Confianza: En uno mismo. No dar importancia a la opinión de terceros.
5.- No forzar: Estar, ser, dejar ir los pensamientos que nos vienen.
6.- Aceptación: De tal y como es este momento.
7.- Dejar ser: Convivir con lo que nos sucede en el ahora.








Cómo identificar al Ego para evitarlo:

Para facilitar la identificación y comprensión, os voy a citar algunos ejemplos de patrones basados en el ego:

  • Culpar, juzgar, acusar, criticar, quejarse.
  • Identificarse con posiciones mentales y creencias, necesitar tener razón, tener “enemigos”, aplicar etiquetas negativas a las personas.
  • Requerir reconocimiento por algo que hiciste, y enfadarte si no lo consigues.
  • Tratar de llamar la atención hablando de tus problemas, las historias sobre tus enfermedades o montando un número de cualquier tipo.
  • Dar tu opinion cuando nadie la ha pedido y no aporta nada a la situación.
  • Estar más preocupado con cómo te ve la otra persona que por la otra persona. Es decir, utilizar al otro como reflejo del ego o para incrementar el ego propio.
  • Intentar impresionar a otros a través de las posesiones, el conocimiento, la apariencia, el estatus, las habilidades, la fuerza física, etc. 
  • Sacar a la superficie un ego inflado a través de reacciones de enfado contra algo o alguien.
  • Tomarse las cosas de manera personal, sentirse ofendido.
  • Tratar de demostrar que tienes la razón y que otros están equivocados a través de quejas o argumentos verbales o incluso mentales.
  • Intentar ser visto o reconocido, o aparentar importancia. 
  • Tener pensamientos despreciables sobre otros y creer que no nos van a llegar de vuelta.
  • Sentirse separado de todo y todos, aislado o en batalla continua con el resto.

 

Tengamos en cuenta estas tendencias del ego, vigilémonos de cerca y no nos permitamos caer en estas trampas que solo traen enorme sufrimiento a nosotros mismos y a nuestro alrededor.



2 de febrero de 2020

¿Vivir para siempre?

Es probablemente uno de los artículos más duros que escribiré nunca, pues me está afectando personalmente.
De cualquier manera que lo enfoque, son muy pocos los que estarán de acuerdo conmigo, puesto que, nos han educado bajo una religión (aunque cualquier religión  a la postre es igual), que nos ha adoctrinado de tal forma, que no nos deja separarnos de nuestro seres queridos de una forma natural.
En la edad de piedra ó más recientemente en la conquista del oeste americano, los indios mayores, cuando ya sabían que eran una  carga para su familia, porque no podían andar largas distancias, ó por lo que fuera, se iban a descansar el sueño eterno a una montaña. Era natural. Lo contrario, era contranatura, ponía en peligro al resto de la familia. 
Y es que, los padres están para cuidar a lo hijos y no al revés. Nos obstinamos en mantener con vida a nuestros seres queridos, cuando ellos ya no pueden valerse por sí solos, y ésto trae una serie de problemas en todas las familias, a los que no sabemos hacer frente de una manera natural. 
Que si la Dependencia no funciona, que si las residencias de mayores no están al alcance de todos. Que si ésto, que si lo otro...
Hasta hace unos 20 años las enfermedades degenerativas cognitivas, como el Alzheimer ó la Demencia Senil, no llegaban a aflorar como hoy, porque el individuo moría por algún fallo orgánico que acababa con pararle el corazón. Era lo lógico y natural. No somos inmortales.
Hoy somos tan "listos" que hemos inventado pastillas para hacer que los órganos sigan funcionando, pero no hemos sido capaces de inventar nada para el deterioro de la mente. 
Está bien que tomemos 20 pastillas, si queremos, para seguir funcionando, siempre y cuando podamos valernos por nosotr@s mismos, y nos acordemos de tomarlas para seguir viviendo. Pero si no es así, si no nos acordamos de beber, de comer, no conocemos a nuestra familia, nos desorientamos a los 10 minutos de estar en un sitio, entonces,  que Dios coja confesado al que nos tenga que cuidar, porque nadie más lo va a hacer.
Llevo 20 años viendo como muchas familias se destruyen cuando ya no pueden más y desatienden a su familia por estar más horas de las que disponen cuidando de su mayor, porque éste no se vale por sí mismo, sabiendo en la mayoría de los casos, que ya no está en nuestro mundo, y, que no va regresar, porque cuando se entra en ese túnel, hay que entrar sólo y no llevarnos por delante a los que tenemos alrededor. 
Insisto, no es culpa del que entra en el túnel, sino, de los que entramos con ell@s, porque no sabemos que otra cosa hacer, y porque no  queremos dejar que siga ese camino sól@. 
Aparte del que dirán de mí si no lo hago y un largo etcétera.
Sólo deseo que mi generación, dentro de unos años, y cuando veamos que llega el final y no podamos continuar, poder disponer de una pastilla roja y otra verde, para que combinadas, sentados en nuestro sillón favorito, una vez escrita una carta de cariño a los nuestros, y viendo nuestra peli favorita, crucemos al otro lado, tranquil@s, sin vernos denigrados a lo que veo en la actualidad.