31 de marzo de 2025

Filosofía cínica.

 

Contemporánea de la filosofía estoica, no podrían ser más iguales ni tan diferentes.

Bueno, su abanderado, Diógenes de Sínope, famoso por su síndrome y por decirle a Alejandro Magno que se apartara de su vista porque le tapaba la luz, a él que tranquilamente tomaba el sol en la entrada de su barril. Predicaba con el ejemplo, el arte de ver las cosas como son, en vez de como debería ser.

Sinvergüenza que realizaba actos impúdicos para la época, como comer, eructar, orinar y defecar, entre otros, en público, aunque hoy en día no lo sea tanto...

Inicialmente el cínico se adiestraba fortificando su voluntad y asegurar su capacidad de resistencia, elogiando a todo aquel que desistía de algún emprendimiento y evitarse así, el sufrimiento.

Su máxima : "Sin ciudad, sin hogar, carente de patria, un mendigo y un vagabundo que vive al día".

De hecho, predicaba con el ejemplo: Sólo llevaba un zurrón, con sus pertenencias, su báculo y su corto manto (que usaba tanto en verano como invierno)....

Básicamente viven para ser felices incluso en situaciones sumamente adversas, y provocaciones como los falsos juicios de valor, trastornos emocionales, etc...

Y así tenemos una conformidad con el Cosmos. Vivir en cualquier sitio, aceptando cualquier situación.

Cómo actuaba acorde a la naturaleza, no creía que defecar, escupir, orinar y otros actos en público debieran ser comparables al robo, acusaciones falsas, imputaciones injustas y otros actos no acordes a la naturaleza humana, sino contra ella. 

No puedo estar más de acuerdo. A quién miramos mal, al que orina en la calle (ó su perro) ó al banquero con chaqueta y ferrari que te sonríe mientras te roba, cobrándote más intereses para su piscina nueva ...

Pero, en general, lo que éstos cínicos buscaban era la indiferencia, de elementos y de opiniones ajenas. De ahí su falta de preocupación por su aspecto externo... De ahí que estuviera satisfecho con poco. Cuanto más tenemos, más necesidades surgen, y así la mente nunca descansa...

Un cambio radical lo vemos en Rousseau que tras su primer discurso cambió de actitud, adoptando la conducta de un cínico. De un hombre cortés, al extremo opuesto,  pero, combinado con el sarcasmo.

Fue por necesidad y no por virtud, pero a diferencia de Alejandro Magno, que lo envidió pero no lo cogió de modelo, Rousseau cayó en el ridículo...

Volvemos a tropezar con Nietzche, que su "Ecce Homo" nos dice que lo más alto que podemos alcanzar es el cinismo, como el camino más corto hacia la felicidad, por el amor a la vida en sí, con la total ausencia de necesidades respecto a otros bienes...

Dónde se habla sin tapujos, pero sin ánimo de ofender, un cínico actúa, pero el caso más típico del que habla mal de otros, es el del ofendido e indignado. Y, querido amigo nadie miente tan a menudo como el que se siente indignado...

El cinismo rechaza la actitud moral impuesta y la reemplaza por la actitud cómica. En ese momento nace el humor cínico.

Y, en mi humilde opinión, sin llegar a tanto, el tomarnos la vida sin atragantarnos, sin tomarnos en serio las opiniones de los demás, y, sin pasarnos de la raya, traernos un poco todo al pairo, nos puede venir mejor que, por ejemplo, cualquier otra cosa, que creamos que necesitamos para ayer...





10 de febrero de 2025

Hasta los coj... del pensamiento positivo. Del Charco Olea.

 Siguiendo en la línea de este libro con un lenguaje soez, ¡Tócate los coj...! 

El tipo despotrica de los libros de autoayuda con referencia al título de su libro, pero el suyo es lo mismo, sólo que viene en dirección contraria... 

Pone a parir los libros de autoayuda y te pide que no los compres, excepto el suyo, claro está...

En fín, en resumen, te dice que estar en positivo no ayuda a solucionar los problemas. Que estés triste, que estés rabioso, que llores, pero una vez cumplida esta tarea que te levantes y continúes...

Su resumen sería:

*No todo depende de nosotros ni de la actitud para afrontarlo.

*Las cosas son como son y sólo podemos decidir como posicionarnos ante ellas (sin poder cambiarlas ni hacerlas indoloras).

*No eres un producto de consumo que siempre tenga que mejorar ó ser agradable.

*La felicidad no es fruto de una receta infalible.

Bueno, sin más, pero me ha hecho gracia, y por ello, voy a destacar algunas cosillas que, sin aportar nada nuevo, les da un enfoque desde otra perspectiva...

Nos menciona a Platón y su invitación a desechar las emociones y ser racional. Así el Cristianismo se aprovechó de ésto, y en la separación cuerpo-mente, san Pedro cambió mente por alma y "voilá", ya tenemos el mundo terrenal que no es importante, y el encuentro con Dios en la otra vida que es el "chachi piruli", y bueno,  hasta nuestros días...

Que hemos pasado de una cultura con disciplina, incomodidad, sentido de culpa, a otro que quiere "protegernos" de todo lo desagradable, generando más extremismo e intolerancia. A ninis que escondidos tras los porros y los videojuegos, no asumen el riesgo de intentar y fracasar. Relaciones superficiales a través de las redes, donde decir "me gustas" no implica ningún riesgo, porque no puedes ver la cara de rechazo si no te corresponde, ya que, ni siquiera lo dice tu voz, sino un puto emoticono... (Palabras textuales del autor). 

Así, al negar el dolor niegas la propia vida...¡Lo compro!

... Y casualmente viene a colasión de una conversación mantenida con un amigo al que le decía, que hay que vivir sin miedo en todo momento y en todo lugar. La seguridad de una coraza nos puede proteger de golpes, pero nos mantiene inmóviles... 

Nos dice que sólo puedes saber si algo te hará feliz si lo pruebas ó lo intentas (según el contexto). Si no lo es, al menos lo habrás intentado...

Y para no ser más cansino, algo que ya escribí en "Melianus":

-Tendrás muchas relaciones a lo largo de tu vida, pero sólo una será para siempre. Así la trates, ella te tratará a tí, hasta el final. Sí. Esa persona eres tú.





13 de enero de 2025

Estado de bienestar.

 


Artículo de desahogo que llevo días queriendo redactar. 

Como en un diario de a bordo:


Las Palmas de GC, a 13 de enero de 2025. 

Tenemos guaguas gratis, pero vienen saturadas y te quedas tirado si el pobre conductor no te deja subir porque tiene un pasajero pegado a su nuca.

Exceso de personas en una isla con los metros cuadrados contados. Exceso de vehículos. Exceso de tráfico que no te permite llegar a donde quieres a la hora que quieres, porque si llevas tu vehículo y empiezas a buscar aparcamiento acabas otra vez en tu casa, y tienes que coger la guagua que te deja tirado porque no cabes, ya que entre turistas e inmigrantes sólo quedan 4 plazas libres.

Si vas a un centro comercial y logras entrar tienes que hacer cola para que te atiendan, cola para pagar y cola para salir.

Si te apetece un café, cola para esperar a que alguien se levante de la mesa, cogerla sucia y esperar a que, después de hacer cola para pedir, no te digan ni las buenas, te sirvan de mala gana, un producto de mala calidad a precio de oro. Y reza para no coger una gastroenteritis...

Día de reyes. Niñ@s con exceso de regalos que no tienen horas para abrir paquetes y que no recuerdan cuales eran sus primeros regalos cuando abren el último.

- Recuerdo cuando sólo teníamos un regalo, y toda la noche sin dormir para ver si nos lo habían dejado ó no... Pero esa ilusión no se pagaba con nada...

Nervios, malos rollos y desencanto, curiosamente en el momento en el que todo el mundo tiene de todo...

Si no tienes casa te metes en una que el banco le ha quitado a alguien ó a tí mismo y la vuelves a ocupar sin pagar nada...

Si no tienes trabajo te dan una ayuda social con cualquier excusa para que vayas tirando hasta que encuentres trabajo, que ya no encuentras porque para qué si con lo que me dan ya vivo y me da para ir al gim y mantener mi móvil al día...

Por cierto, voy a ver que escribí en el blog en estas fechas hace diez años. ¿Me equivoqué en mis predicciones?





17 de diciembre de 2024

La Supraconciencia existe. Doctor Manuel Sans Segarra.

"Vida después de la vida".

La muerte es parte de la vida, puesto que ya lo tenemos seguro al nacer, y gracias a ella volvemos a nuestro origen. ¿Cuál? Vamos allá.

Somos energía y como sabemos, ésta ni se crea ni se destruye. Sólo se transforma.

Además, todo en el Universo es energía y como tal se propaga en ondas.

Cuando cambias la forma en que ves las cosas, las cosas que ves cambian.

De éso va ésto...

La Supraconciencia (alma, espíritu ó como quieras llamarla), tiene continuidad fuera del cerebro y persiste a pesar de la muerte clínica.

Por ello, aunque la muerte signifique el fin de nuestro cuerpo físico, tal y como lo conocemos, no es el fin de nuestra existencia, pues nuestra energía continúa existiendo en nuevas formas, perpetuando el ciclo infinito de la vida y la muerte.

Entonces, ¿Por qué la tememos?

Pues en particular por el instinto de supervivencia, que no es más que una herramienta biológica para sobrevivir a peligros y riesgos.

Además, supone dejar todo lo conseguido durante la vida y por lo que hemos luchado.

Pero la realidad, amiguete, es que venimos sin nada y sin nada nos vamos...

Lamentablemente, en nuestra sociedad donde se promueve la ignorancia, la pobreza, la enfermedad y el miedo, permite el sometimiento y la manipulación en favor de unos pocos "depravados".

Sin embargo, podemos elegir vivir en armonía con nuestra realidad existencial. Sea la que sea. Celebrar la vida, amar y enfrentar la muerte con serenidad y aceptación, porque la muerte no existe, no es un proceso biológico, sino espiritual.

Pero claro, necesitamos la Supraconciencia.  Se puede alcanzar por dos medios:

1. De manera inconsciente. Ésto pasa en los pacientes que han vivenciado una ECM (Experiencia cercana a la muerte, en la que, según nos cuenta el libro, pasas a otra dimensión en la que te ves desde fuera, hasta que regresas, si te reaniman).

2. Meditación. Previo control de la relajación, la respiración y la concentración.

En resumen, al nacer, la Supraconciencia se introduce en un cuerpo, se identifica con él y se olvida de su realidad, que es holística con la primera energía.

Por ello, cuando nacemos, todos sonríen de alegría y nosotros lloramos. Con la llegada de la muerte todos lloran y el moribundo se encuentra en paz y gozo al contactar con la Supraconciencia.

En lo particular, este texto me ha impactado, no sólo por escribirlo un reputado cirujano que cuenta varios sucesos que le han llevado a estas líneas, sino que tod@s tenemos, aunque no las recordemos, casos que se ven reflejados aquí. Cómo una mariposa monarca, por ejemplo, que de vez en cuando nos visita.

Alguna vez que se nos ha encendido el televisor sin motivo aparente, ó cae algo al suelo que no tenía porqué caerse.

Cuando nos hemos visto fuera de nuestro cuerpo en algún caso, como en un ataque de risa en el que creemos que vamos a morir asfixiados por que no podemos parar, etc...

También tengo presente cuando le pregunté a una de mis hijas cuando tenía sólo dos ó tres años, que había sido en su vida anterior*, y su contestación, poniéndome su bracito en el hombro, y a mí los pelos de punta:

"Ya no me acuerdo papá..."

Si entonces, me quedé a cuadros, con esta lectura ya me terminé el traje...

*(En relación a un libro de Brian Weiss, "Muchas vidas, muchos maestros).



13 de septiembre de 2024

Alfred Adler.

 

Por lo que he visto en su tesis, que resumiré según mi criterio, en este artículo, que se ha compilado en varias ocasiones, porque no dejó nada manuscrito. En esta ocasión, Colin Brett lo titula "Comprender la vida".

A voz de pronto, y en pocas palabras nos habla de sus complejos de inferioridad, de superioridad (el mismo que el anterior pero en cubierta) y de la sexualidad. Como es contemporáneo de Sigmund Freud, algo sobre los sueños, sobre los que difiere con su compañero de profesión. 

Un apunte. En mi opinión, todos éstos psiquiatras son especialistas en la materia porque de alguna manera, ellos sufrieron en primera persona esas "aberraciones" que acarrean esos traumas posteriores. Pero sólo es mi opinión. No obstante, el autor que nos ocupa, no tiene inconvenientes en hablar de su niñez y ahí se ve claramente de lo que hablamos...

Al grano. Con esta lectura me he retrotraido a mi infancia y he recordado los momentos más ó menos traumáticos que pueden hacer que en la madurez te comprometa la felicidad, por decirlo de alguna manera.

Mi intención era hacer una compilación de lo que más me gustó de este libro, pero al final me he decidido a resumir el epílogo que en sí es un resumen del manuscrito.

Nos habla del método de la "Psicología individual" ó social, que comienza y acaba con el problema de la inferioridad, la base de la lucha y triunfo del hombre, así como la base de todos nuestros problemas psíquicos. Una huída hacia un triunfo falso con un complejo de superioridad. 

Sólo cultivando en la niñez un sentimiento social correcto evitaremos estos complejos posteriores.

Por otro lado, el interés y cooperación social suponen la salvación del individuo.

La finalidad de la terapia adleriana es ayudar a ver las cosas de forma diferente.